jueves, 20 de mayo de 2010

Robert Wyatt


Robert Wyatt
"Rock Bottom"
(Virgin, 1974)

No sé por qué he tardado tanto tiempo en acercarme a la obra de Robert Wyatt, un señor que siempre me ha caído simpático. Su larga barba blanca y esa expresión de estar en paz con el mundo hacen que piense en los renos y en Laponia y en trineos volando sobre las nubes. Mi única experiencia Wyattesca había sido con "Cuckooland", un disco que escuché una sola vez y sin prestarle mucha atención. No me gustó nada, supongo que lo escuché mientras leía un libro y las canciones me desconcentraron o algo, no sé.
He estado escuchando bastante a Syd Barrett últimamente y Robert Wyatt aparece por ahí, la escena de Canterbury y toda la pesca. Me lo estaba pasando realmente bien escuchando discos como "The Madcap Laughs" y me propuse estirar un poco más el hilo y ya Robert Wyatt entró en mi vida. Toda una rutina del siglo XXI: wikipedia, ficha biográfica en Allmusic para ver cuáles son los mejores discos para empezar y luego una vuelta por google en busca de links. El primer elepé que escuché es el que os he puesto por aquí abajo, "Rock Bottom", grabado en 1974. Atrás quedaban The Soft Machine y su secuela, Matching Mole. En el proceso de composición de este disco es cuando Wyatt tuvo el accidente que le costó la movilidad en ambas piernas. Se ha especulado con la posibilidad de que este hecho influyera en la creación de "Rock Bottom", pero su autor se defiende alegando que la mayoría de canciones ya estaban hechas antes del suceso. En cualquier caso aprovechó su estancia en el hospital para acabar de dar forma al proyecto. Lo cierto es que, como oyente-espectador-loquesea, cuesta abstraerse de este hecho fundamental en la biografia del señor de la larga barba blanca. Las letras son densas y abstractas y el sonido del disco desprende intensidad y experimentalidad a partes iguales.
Y es que Wyatt es un artista absolutamente único. A mí al menos se me hace muy difícil describir su música comparándola a la de otros artistas. Lo único que te ayuda a definirlo rápidamente es que en sus discos apenas se escuchan guitarras. Pianos, voz, teclados, trompetas, violines, percusiones, etc.. pero casi nada de guitarras. Sus canciones tienen arreglos extraños pero que desprenden un lirismo muy intenso. También se ha hablado sobre el componente infantil (por lo surrealista) del arte de Wyatt. Check. Seis canciones, la mayoría de más de cinco minutos. Algunas tienen una apariencia normal, que te hace pensar que el Rock Progresivo quizá no está tan mal después de todo. Otras canciones contienen una voz de barítono recitando palabras de un lenguaje indeterminado (por lo que parece en Canterbury también se fumaban canutos y se comían setas). Si tuviera que describir este disco con una sola palabra sería "mágico". Ya sé que utilizar este adjetivo para describir un disco normalmente te hace venir ganas de vomitar, pero en el caso de "Rock Bottom" es asíns.

Os dejo de propina unas declaraciones del amigo Robert sacadas de una de las múltiples entrevistas que hay en la red, en las que queda bastante claro que este tio es un artista del tipo intelectual, que tiene las cosas bastante claras y que sabe ir por el mundo haciendo el bien.

Preguntado sobre sus intenciones artísticas (me encanta la imagen de los dardospara describir el proceso de creación artística):
I'm still trying to do the same thing, only get it right! (laughs) The appearance of variety is a complete illusion. It's like somebody who's got a dartboard in his room, a large dartboard, and there's darts all over it. And you think, wow, you've got a lot of different directions you throw your darts. And you say, well yeah, but all I was trying to do was hit the board. That's all I've ever tried to do.

Sobre la idiosincrasia dela industria discográfica:
I mean, if you go to a shop down the road and buy something from the shop, it doesn't have to be the most successful shop in the universe. As long as he makes enough money selling his stuff that he can eat too, he's happy. And I'm like that with my music. I don't want to have to do the things you have to do. I don't want to live the life. It just doesn't mean anything to me, very much, the high-profile, big money side of things. I just want enough to live on, and to be able to get on with what I do, and hang around my friends. This constant pressure from record companies to come up with a hit single or something like that, I find completely tiresome. I just find that there's no understanding, really, of what the industry is.

Sobre la nostalgia de los 60 o de cualquier etapa anterior de su carrera:
If I say I'm disappointed in what I've done--and I can think of more wrong with it than right with it--maybe the good side of that is, it sort of keeps me hungry, you might say. It gives me a motive. People say, oh it's a shame, you're not nostalgic about the '60s. Well actually, it's quite good, when you think of it. Wouldn't it be sad if I was sitting here wishing it back? And I don't. So at least you can turn those things around. It's quite healthy, I think.

Rock bottom

1 comentario:

Iñigo dijo...

yo me introduje en su mundo también con el cuckooland, al principio no me terminaba del todo esa voz tan tristona y el rollo ese sideral de sus canciones pero luego...
le he dado bastantes vueltas al rock bottom también estos meses, disco de cabecera aquí en estambul.

a disfrutar del primavera!
voy a echar de menos todo aquello, cagüendiez.